domingo, 18 de marzo de 2012

Algunas dudas sobre el crowdfunding


De un tiempo a esta parte solo oigo hablar bien del crowdfunding. Para los que no lo sepan, y simplificando mucho la cuestión, diré que esto del “crowdfunding” consiste en recibir innumerables aportaciones económicas para tu proyecto, que bien puede ser a título gratuito (donaciones como las que se hacen a Wikipedia), como lucrativo.
En este segundo caso he visto dos tipos de propuestas. Algunas empresas solicitan el dinero a cambio de una participación en el capital, mientras que otras ofrecen como contraprestación un porcentaje de los beneficios que dé el proyecto que se está financiando. Un ejemplo de esto lo vi hace poco cuando una empresa de videojuegos me pidió pasta para producir un título a cambio de un porcentaje de las ganancias que generase ese videojuego que yo estaba ayudando a producir.
Bueno, la pregunta es: esto del crowdfunding, ¿merece la pena? A mi modo de ver, la respuesta es “depende”.
Si el dinero es gratis porque viene vía donaciones mi única recomendación es consultar con un asesor fiscal para no llevarnos luego sorpresas. Mucha atención porque en caso de duda en España Hacienda siempre lleva razón. Pero poco más hay que decir, si la pasta es gratis bienvenida sea.
Si el que aporta los fondos espera algo a cambio entonces hay que ser más cauto. En el caso de que los crowdfunders pretendan ser socios de la empresa las juntas de socios serán algo ingobernable y os enfrentaréis a multitud de inconvenientes en el gobierno corporativo. Por no decir en caso de venta, si es que todos ellos deben vender pues el comprador quiere el 100% del capital. En general, cuando varios inversores pretenden invertir en una empresa, lo mejor es que ellos creen una sociedad puente y luego esa sociedad ponga el dinero en la del emprendedor. Se consigue así tener un único interlocutor que represente a todos los inversores, lo cual es de gran ayuda.  
Si el dinero se aporta a cambio de un porcentaje de los beneficios de un producto, como en el caso de los videojuegos, conviene detallar por anticipado cómo se calcularán las ganancias y en qué casos y de qué manera se procederá al reparto de dividendos. Aunque este tipo de ideas suena bien, a mí personalmente me da algo de repelús. Creo que yo no lo haría. Ni ofrecería como emprendedor algo así, ni como inversor pondría el dinero.
En todo caso, respecto al crowdfunding yo tengo dos ideas bastante claras:
Primera: a pesar de que ahora se está vendiendo el concepto como la gran panacea, yo no lo veo claro. Me pregunto: ¿no estará siendo el crowdfunding sobrevalorado? Es cierto que hemos oído numerosas historias de éxito de crowdfunding, pero… ¿los que fracasan salen a decirlo? ¿Alguien ha escuchado alguna vez a algún emprendedor declarar públicamente que intentó el crowdfunding y fracasó?
Lo que está ocurriendo es que si solo se hacen públicas las buenas noticias, parece que estamos en el mundo de la piruleta. A mi modo de ver, la realidad es que la mayor parte de las veces no se tiene éxito, pero como solo conocemos los que lo han conseguido parece que la idea funciona siempre.
Otra reflexión: el crowdfunding se ha aprovechado de otro fenómeno sumamente perverso, la publicidad del pionero. Seguramente habréis oído el proyecto de película "El cosmonauta" que se está financiando gracias al crowdfunding. Al ser algo innovador (una película producida por los propios espectadores), los medios de comunicación lo consideraron noticiable y le dieron cobertura. Gracias a esa presencia en medios, “El cosmonauta” ganó visibilidad y consiguió un montón de donaciones. Parece entonces que la idea funciona, pero… ¿pensáis que si ahora otro grupo de gente intenta producir otra película con el mismo método volverá a salir en prensa? Yo creo que no, porque ya ha dejado de ser algo noticiable. Y si no hay visibilidad, no habrá dinero.
En resumen, el copia-pega ha dejado de funcionar. Si hace falta presencia en medios será necesario que el proyecto sea noticiable y el crowdfunding ya no lo va a ser.
Dicho lo cual, si el proyecto es pequeño y por alguna razón existe la posibilidad de llegar a un elevado número de potenciales inversores con nuestros propios medios, entonces sí que es interesante intentarlo.
Si consigues tu objetivo seguro que tendremos noticias tuyas.

lunes, 5 de marzo de 2012

El tocomocho de las subvenciones en I+D+i


El gobierno del Partido Popular acaba de anunciar que la partida presupuestaria destinada a la investigación se va a reducir en 600 millones de euros. Algo que no debe extrañar a nadie, habida cuenta de la crisis japonesa en la que estamos y estaremos por tiempo largo, largo. ¿Cómo va a afectar esta decisión del gobierno a los emprendedores? Aquí habrá debate y cada cual es libre de opinar lo que quiera. Yo estoy convencido de que los efectos serán muy escasos. Me explico.
Según lo que leo en la prensa, una parte significativa del dinero se destina a becas y sueldos de investigadores de centros como el CSIC. Dado el escaso empleo industrial que en España hacemos de la investigación teórica, el recorte del gobierno prácticamente no va a tener incidencia en el PIB.
Luego hay otro concepto que también se ve reducido por el recorte: las subvenciones directas (¿quedaba alguna?) y los préstamos a la investigación. Esto sí que nos afecta, pues las empresas de base tecnológica tienen que recurrir en sus etapas iniciales a préstamos procedentes de organismos que animan la innovación o directamente de los propios Ministerios. Al haber menos dinero, se concederán menos ayudas. Eso es evidente. Pero atención, porque aquí hay truco. Cuando el gobierno quiere dar menos dinero a los emprendedores no es necesario reducir los importes. Hay formas más sutiles de hacerlo.
Se está poniendo de moda en las convocatorias de los programas de ayuda a la innovación que el pago se realice al finalizar el ejercicio y contra la presentación de facturas. ¿Qué efectos financieros tiene esto? Muy sencillo: que si te conceden 500.000 euros de ayudas, tú tienes que gastarte antes 500.000 euros de tu dinero y luego, cuando sea (que no siempre es cuando se dice), te devuelven la pasta.
Esto es como si te dicen: “Cava un hoyo de cien metros de profundidad y luego cuando termines, sales y te doy una pala”. Literal.
Cuando a un emprendedor le conceden algo así su primer impulso es descontar la ayuda en el banco. Si lo consigue, previo afianzamiento personal de las cantidades, el banco se queda un buen mordisco. Con lo cual ya tenemos un primer ganador del juego de las subvenciones: el banco, 12 points. El segundo ganador suele ser el Ministerio que ha concedido la ayuda, cuando el emprendedor se ve obligado a renunciar a ella. Ministro, 10 points.
Cada año asisto a la abyecta rueda de prensa del funcionario de turno que afirma que el x% de las ayudas presupuestadas a la innovación no se terminan concediendo. Dicho así parece que los emprendedores somos tontos de capirote, porque tenemos el dinero al alcance de nuestra mano y como estamos muy ocupados jugando al buscaminas no nos preocupamos de solicitarlo. La realidad es otra. Las convocatorias se redactan como si los solicitantes fuesen empresas del IBEX y así, lógicamente, el emprendedor no puede optar a ellas.
¿Cómo sobrevivir a esta nueva piedrecita del camino? Me he propuesto no recomendar nada al margen de la ley, por lo que desaconsejo el recurso a las facturas cruzadas. Os daré una idea, pero advierto que es difícil de llevar a cabo. Consiste en presentarte a las ayudas en compañía de una empresa grande. Si te conceden el préstamo, lo normal es que la empresa grande se lleve un cacho grande, y su director financiero estará encantado. Aquí viene lo difícil. Te presentas en el despacho del director financiero que la cara más compungida que seas capaz de poner y le dices que desgraciadamente tendréis que renunciar a la ayuda porque las bases te obligan a gastarte por anticipado un dinero que no tienes. Si el director financiero de la empresa grande ya había metido en sus presupuestos el dinero del crédito es posible que vuestra visita le ponga los vellos de punta, y ante el problema de perder la pasta te ayude a conseguir algo de dinero (bien sea adelantándote algo con cargo al crédito, lo que significa que él será tu banco; bien sea avalándote alguna línea).
Si te sale mal, te quedas como estabas. Inicio => Juegos => Buscaminas.