¿Cómo emprender un negocio en el extranjero?

¿Estás pensando ampliar tu empresa e incursionar en un mercado internacional? ¿Estás buscando emprender un negocio en el exterior? ¿Has encontrado oportunidades importantes para hacer inversiones en algún mercado extranjero? Emprender un negocio o ampliar una empresa siempre supone retos particulares que hay que saber enfrentar, pero cuando se trata de emprender un negocio en el extranjero existen diferencias específicas que vale la pena tomar en cuenta para ir pisando sobre seguro. Acá te damos algunas claves para que te introduzcas en la dinámica de los mercados internacionales.

Uno de los puntos a tener claro cuando se decide expandir una empresa al exterior o comenzar un negocio desde cero es el marco legal y tributario-fiscal del país donde se va a incursionar. Esto es importante en especial si se está pensando incursionar en mercados fuera de la Unión Europea, como el mercado chino o ruso. En el caso de incursionar en países de la UE, existen condiciones que facilitan el establecimiento de firmas entre distintos países, aunque pueden haber algunas reglas específicas. En el caso de países fuera de la UE es importante asesorarse bien sobre los trámites legales correspondientes, así como las posibles imposiciones, aranceles, impuestos, trámites administrativos, entre otras cuestiones.

Para casos donde el país del mercado donde se va a ingresar posee un idioma oficial distinto (por ejemplo Francia o Alemania) es recomendable hacer las traducciones juradas de los documentos correspondientes. Recuerda que es la empresa de traducciones juradas de Málaga la que puede dar curso legal internacional a los documentos escritos en español y que deban ser presentados ante instituciones cuyo idioma oficial sea otro.

Otro punto importante que se debe tener en cuenta son los posibles incentivos que existan en los mercados donde se va a incursionar, así como el ambiente general de inversión del país donde se aspira expandirse. Esto es importante porque nos da una visión del régimen comercial dentro del cual tendremos que trabajar, así como el nivel de estabilidad que se ofrece.

Cuando se trata de países cuya lengua y cultura son diferentes, el factor subjetivo es fundamental. En estos casos es recomendable empaparse de la cultura nacional, incluyendo las formas convenidas para las negociaciones comerciales. Si se trata de una zona donde el regionalismo es importante, también es recomendable conocer un poco de la cultura regional, sus modos y costumbres. Incluso es apropiado aprender algunas palabras o frases al uso, de cortesía, saludo y despedida, para poder hacer los primeros acercamientos y generar un clima de confianza. En ciertos países se acostumbra a dar obsequios, aunque se debe saber con certeza qué tipos de presentes son adecuados a reuniones de negociación. En otros países se estila invitar almuerzos o cenas para iniciar negociaciones.

En este último sentido, hay que tener en cuenta que el ritmo, forma y cantidad de reuniones para las negociaciones a la hora de establecer vínculos, redes comerciales y de inversiones, varia de un país a otro. En todos los casos la puntualidad en la hora de las citas es importante, así como mantener el cronograma de reuniones sin alterar. De igual manera, existen países donde los temas son tratados de forma directa, mientras que otros se puede tardar algo más antes de entrar en materia.

Es posible que ciertos mercado requieran tener socios locales o hacer una pequeña base de contactos antes de penetrar directamente en el mercado. En el caso de países con idiomas distintos es importante contar con la traducción jurada de los documentos de la empresa y de la propuesta de productos o servicios que se quieren ofrecer.

En todos los casos se debe vigilar el lenguaje no verbal o corporal. Ciertas culturas aceptan el contacto físico y son abiertas a este tipo de lenguaje. En otras ocasiones se debe tener un trato más formal y reservado en cuanto al contacto físico, pero mantener un contacto visual firme y permanente. Se ben vigilar gestos, ademanes y formas de mover las manos, así como cuidar las posturas del cuerpo ante las conversaciones.

Finalmente, se debe tener muy en cuenta los temas sensibles de tocar, especialmente la política nacional o internacional. Como casi nunca conocemos la filiación política en las negociaciones comerciales, la mejor recomendación o no inmiscuirse en asuntos políticos si no es necesario, ni de política nacional ni internacional. Y en dado caso, lo mejor es un acercamiento prudente y neutral.